viernes, 9 de abril de 2010

Al fin, una alegría. A pelear por la Europa League.

Después de la Champions, viene la Europa League. Y el jueves pudimos disfrutar de la vuelta de los cuartos de final de lo que antes era la Copa de la UEFA. Me voy a centrar en dos partidos, ya que de los otros dos, sólo conozco el resultado.

En el Vicente Calderón, el Atlético de Madrid y el Valencia C.F pelearon por ver qué equipo español alcanzaba las semifinales. Los colchoneros se trajeron un buen resultado de Mestalla, un empate a dos goles, con goles de Forlán y Antonio López por parte rojiblanca, y goles de Villa y Fernandes por parte valencianista. El partido en el Calderón fue muy bonito, pero hay que decir que el dueño del partido durante la primera parte y los primeros 30 minutos de la segunda parte fue el Atlético de Madrid, que tuvo algunas ocasiones muy claras para haber sentenciado la eliminatoria pero la vaselina de Forlán, que se marchó desviada, y el tiro del uruguayo que César envió al poste, evitaron que el Atleti sentenciara pronto la eliminatoria. Pero como es costumbre en la plantilla rojiblanca, hay que hacer sufrir al público. Y eso ocurrió en los últimos 15 minutos. Villa, Silva y demás entraron en acción. Pero De Gea demostró por qué es el portero del Atleti con grandes paradas. Hubo tiempo también para la polémica, ya que el árbitro no señaló un claro penalti cometido sobre Zigic. La camiseta desgarrada del delantero serbio lo dice todo. Esta jugada provocó la expulsión de Emery y que el Valencia se calentara, convirtiendo los últimos 5 minutos en un partido bronco. Al final, 0-0 y el Atleti pasó a semifinales gracias al valor doble de los goles fuera de casa. Lo peor para el Atleti: la tonta tarjeta que vio Agüero por perder tiempo al ser sustituido, que le impedirá jugar el partido de ida de semifinales en el Vicente Calderón.

El Atlético se va a jugar las habichuelas en la Europa League con un equipazo, al que su irregular temporada le ha hecho fijarse como único objetivo la Europa League. Ese equipo es un equipo que me cae muy simpático, más incluso que el Real Madrid. Hablo del Liverpool F.C. El equipo que dirige Rafa Benítez logró clasificarse para las semifinales de la Europa League remontando el 2-1 adverso que traía de Lisboa. El partido de vuelta contra el Benfica tenía un factor favorable: Anfield. El mejor ejemplo en el fútbol de unión entre la grada y su equipo es Anfield. A los 28 minutos, Kuyt ponía al Liverpool en semifinales. Seis minutos más tarde, Lucas Leiva anotaba el segundo (siento haber dudado de la calidad de Leiva, lo siento), y después del descanso, Fernando Torres hacía el tercero, dejando la eliminatoria resuelta. Eso pensábamos todos hasta que Cardozo marcó para el Benfica a diez minutos del final y nos echamos a temblar. El miedo que teníamos nos lo quitó otra vez Torres al marcar el cuarto gol y acercarnos a la Europa League. 4-1. Ya era hora de que nos lleváramos una alegría, viendo cómo está la situación en la Premier (con un cuarto puesto un poco difícil de lograr) y las prontas eliminaciones en la FA Cup, la Carling Cup y la Champions League. A ver si puedo ir a ver al Liverpool al Calderón, e incluso, si hay suerte y dinero, a Anfield, ese estadio mágico que quiero visitar. Y si no es Anfield, pues en Hamburgo.

La otra semifinal es Hamburgo-Fulham. El equipo alemán derrotó al Standard de Lieja por 1-3 y con la victoria por 2-1 en la ida, se clasificó para las semis y para intentar jugar la final en su estadio. Mientras, el Fulham se deshizo del Wolfsburgo, al que ganó en la ida por 2-1, y en la vuelta por 0-1, con gol de Bobby Zamora.

Atlético-Liverpool y Hamburgo-Fulham. Bonitos partidos.

¿Qué dos equipos estarán en la final?

No hay comentarios:

Publicar un comentario